viernes, 21 de abril de 2017

13 razones por las qué...


13 Reasons Why me gustó y recomiendo 13 Reasons Why…

¿Por qué hablaré de esta serie? Independientemente de que me atrapó y la verdad sí me gustó, este blog tenía (o mejor dicho, tiene) la finalidad de ayudar a entender la sociopatía. La historia que desencadenó las ganas de abrir este espacio es de cierta forma el tema principal sobre el cual quiero basarme para poder ofrecer algo de utilidad a los lectores (que espero vayan siendo más y más cada vez). A pesar de que he dado algunos giros con otras entradas que abordan ya temas distintos (que si el viaje, que si el cumpleaños, bla,bla,bla), la intención es no perder el foco en la importancia de tener cuidado con las personas tóxicas, dañinas y en resumen, enfermas. Y justo todo eso es lo que me transmitió esta serie, para volver al punto inicial, ya que puedo rescatar de ella varias más cosas que conflictos de teenagers y bullying.
No voy a hacer spoilers, no se preocupen, pero en resumidas cuentas la serie trata sobre el suicidio de una chica, quien deja como legado una serie de cintas en las que va contando las razones por las cuales cometió suicidio. Cada razón es una persona y evidentemente cada una de esas personas le produjo un trastorno en específico. Todas esas heridas fueron generando en ella frustración, ansiedad, soledad y decepción. Hay gente que puede considerar exagerado llegar a quitarse la vida por el hecho de haberse topado a gente tanto mala como estúpida en su camino, (a quién no le ha pasado y aquí seguimos no?). Yo particularmente no creo que nada ni nadie valga la pena al grado de llevarnos a una depresión tal que termine de golpe con toda ilusión y ganas de vivir, sin embargo hay muchas personas (y no solo adolescentes) a quienes les cuesta mucho más trabajo lidiar con situaciones así y no encuentran (y no buscan) la fuerza para seguir. Hay quienes no hablan de lo que sienten, porque no pueden, o porque no saben cómo; hay quienes ocultan sus enormes vacíos y es así como empieza esta cadena, de herir y ser herido, esa cadena de abandono, de dolor y desesperanza que puede llevarnos hasta un trágico final.



Quizás una de las cosas que más quiero rescatar de todo esto es que esta serie deja ver cómo es que la gente que va haciendo mal por su paso es gente también muy sola, gente triste, chicos con traumas, complejos, miedos e inseguridades que si no se tocan el corazón para lastimar a alguien más, es porque cargan con mucha amargura y confusión. Vamos, no debemos seguir creyendo que hace daño el más inteligente, el más atractivo, el que más puede, el que tiene más dinero y al que le va mejor…no, al contrario. Por supuesto que existe la gente mala por naturaleza, pero a mi juicio, que es algo que también se deja ver en el relato: quienes no enfrentan sus demonios ni pueden vivir con ellos, son los más propensos a despertar los ajenos. Y como viví en carne propia tener tan cerca a una persona tan “podrida”, esta serie me tocó fibras sensibles.
Hace tiempo encontré una frase que dice: “Si alguien te trata mal recuerda que hay algo malo con ellos, no contigo. La gente normal no anda por ahí destruyendo a otros seres humanos”. Creo que es absolutamente cierto.

La violación es otro tema delicado en esta serie. Esto me hizo pensar y concluir algo muy importante: en mi opinión, una violación no única y necesariamente implica a un hombre penetrando a una mujer físicamente contra su voluntad. Hay violaciones de muchos tipos y el engaño, las mentiras, la traición son tipos de violaciones tan fuertes y tan aberrantes como la violación del cuerpo. Estos seres, insisto, estos sociópatas son violadores natos, irrespetuosos de las reglas, de la salud mental y emocional de lo que les rodea, de la paz y de la estabilidad.
Me gustaría tener la receta mágica para acabar con este virus social pero creo que la única manera de protegerse en realidad es conocer, informarse, creer en uno mismo y luchar por nuestra propia estabilidad, de la manera en que mejor le venga a cada quien. Hay a quienes les resulta la terapia psicológica, hay quienes prefieren rodearse de amigos, estar con la familia, adoptar una mascota, trabajar, escribir, viajar, triunfar…todas las anteriores y varias más.
Cuando veo las opiniones de las personas dentro de las redes sociales sobre algún tema, problemática social o tragedia, siento horror y asco de ver en lo que se ha convertido la sociedad. Burlas, odio, ataques sin sentido, ofensas, faltas de respeto extremas, deseos espantosos de venganza, de muerte… me parece que estamos convirtiéndonos en un circo de terror y en la peor pesadilla que habríamos podido tener en la infancia, cuando todavía conservábamos algo de inocencia y de bondad. Es penoso como la gente se escuda en imágenes y nicknames para ocultar su identidad y destruir y sacar a la luz lo más sucio y monstruoso de sus entrañas.
Cuando te topas con hombres que enamoran a una mujer para jugar, para salir del aburrimiento de sus monótonas y pobres existencias, y su inmadurez va creciendo hasta transformarse en crueldad y deshumanización, es cuando pienso que hay que levantar la mano, sacar la casta y decir basta de estupideces, basta de escoria, pongamos un freno a tanta barbarie y hagamos algo por ser mejores personas por lo menos dentro de nuestro pequeño mundo individual (que puede ser más grande de lo que en realidad imaginamos).

Soy de la idea de que el mal nace desde el hogar, en la familia, y lamentablemente la mayoría de los hogares en este mundo ya empiezan mal cimentados, dañados, destruidos. Sin embargo tenemos un poder impresionante como individuos, en solitario, para salir de la mierda y transformarnos en algo más digno.
De cierta manera cada parte de este blog ha sido uno de los “tapes” de Hanna para mí. A los que no han leído mi primer entrada, para que entiendan todo esto, les sugiero leer “De mi historia con un sociópata: lean, comprendan y aprendan ¡por favor!” publicada el 6 de diciembre.
http://viajesunshine.blogspot.com/2016/12/de-mi-historia-con-un-sociopata-lean.html

Esta catarsis me ha ayudado a buscar lo mejor de mí para no permitir que el abuso de un ser destructivo y mentalmente inestable, pudiera más que mi autoestima.
Podrán quitarnos lo que sea pero la dignidad, el amor propio y las ganas de superarse son cosas de las que somos dueños absolutos, por eso es tan importante no perder la perspectiva. Mantenerse en ese balance evitará que haya 13 razones o más para perderse y finalmente quitarse la vida.

Hay una parte dentro de la serie en donde se habla sobre cómo los adolescentes suelen ver cada problema como si fuera el fin del mundo. Eso es lo verdaderamente peligroso del tema en una edad tan susceptible. Conforme vamos creciendo y madurando vamos aprendiendo que todo es transitorio y que aún las cosas más dolorosas finalmente pasan. Dejarán una huella sí, pero no te quedarás ahí estancado toda la vida. Pero efectivamente yo recuerdo, vagamente, como a esa edad parecía que el mal no iba a desaparecer nunca, que no habría un break para el sufrimiento. Y eso es lo que puede introducirnos en un laberinto sin salida si no sabemos, si no nos conocemos, si no hablamos, si no compartimos, si no logramos salirnos del YO para darnos cuenta que hay un mundo enorme allá afuera y que con todo y lo jodido que está, todavía puede brindarnos 13 razones o más para querer seguir aquí.

En fin, recomiendo que la vean, con criterio, con sensibilidad, con ojo clínico y crítico. Y ojalá podamos compartir opiniones y experiencias. Todos somos esta chica (la protagonista) y todos a la vez pudimos ser o seguimos siendo el chico o la chica estúpid@ e inmadur@ que daña, ofende y traiciona, aún sin saber por qué. Pero nunca es tarde para ver nuestra realidad reflejada en algo o alguien y tratar de darle un giro positivo a las cosas más turbias.






lunes, 27 de marzo de 2017

Visitando São Paulo



Visita a São Paulo, Brasil: aprendiendo, conociendo, experimentando y comiendo sin parar!!

Los viajes alimentan el alma, sin duda alguna. Y además, es muy motivador que la empresa en la que trabajas invierta en ti para seguir aprendiendo y creciendo, así que en esta ocasión me tocó conocer São Paulo Brasil, y a pesar de que estuve más clavada en mi curso que con tiempo suficiente para turistear, puedo decir que fue una experiencia increíble y única.

La esencia de cada país, su aroma y su gente, te cautivan o te pierden, los amas o los odias. Creo que nunca he sido de las personas que van a tonos grises, algo me gusta o de plano no me gusta para nada.
Debo decir que a pesar de que la ciudad me parece muy similar a la nuestra, me representó una experiencia muy “sui géneris” por todo su contexto. De entrada, trabajar para una empresa como Facebook ha significado mucho para mí, y en este curso pude darme cuenta del imperio tan grande que es y de lo motivador que resulta para todos los que somos parte de esto.

La comida fue realmente una exquisitez, debo declararme a partir de hoy en dieta rigurosa porque comí sin piedad, y es que, una de las cosas más fascinantes de visitar un nuevo lugar es conocer su gastronomía. Por tanto por favor jamás se priven de probar las cosas exóticas que se topen, en verdad les digo que puede ser fa-bu-lo-so! (ya luego se preocupan por los kilos de más).
En verdad esto fue un festival para mi paladar, no sé cómo describirles la calidad de todos los platillos que probé.

Tuve oportunidad de darme una vuelta por el “Mercado Municipal”, uno de los “must” para conocer por allá. Siéntense cómodamente a disfrutar de un sandwich de mortadella o un pastel de bacalao, acompañado de una cerveza tradicional, y no necesitarán hacer otra comida durante el día, se los juro. En este post hablaré creo que más de comida que de otra cosa porque además en Facebook contamos con la por demás tentadora prestación de comer a nuestro antojo todo el día, entre desayunos, comida, snacks y cuánta cosa se les pueda ocurrir.






Desde luego las "caipirinhas" famosas con cachaça, no pueden ni deben faltar en su paso por allá. "Tatu Bola" es un lugar bastante cerca de las oficinas de Facebook y tiene bastante ondita, la verdad.



Otra cosa, los postres…OH MY GOD!!! Pocas veces he probado cosas dulces tan deliciosas, como ejemplo el “Bolo de tres leche com calda de morango ou” (no se preocupen tanto por el nombre, con señalarlo basta). Uffff!


Otro de los lugares que tuve oportunidad de conocer fue el “Parque de Ibirapuero”, también otra de las sugerencias a visitar por allá. Les recomiendo darse chance de sentarse con el señor caricaturista para que les haga un dibujito muy cotorro, creo que pocas veces nos damos oportunidad de ver el talento de mucha gente que está en ese tipo de lugares haciendo cosas tan padres y tan poco apreciadas. El mío lo voy a enmarcar, ¡me encantó!





De museos ni les hablo, no pude ir a ninguno (por falta de tiempo, no crean que por inculta). Y si tienen así como dinero que de verdad les pese y les sobre, jaja, dénse una vuelta por el centro comercial “Iguatemi”, donde a pesar de que la mayoría son tiendas de las mejores y más exclusivas marcas (o sea la lanísima del mundo), también pueden encontrar cosas padrísimas a un precio más accesible. Gasten todos sus reales sin piedad y diviértanse, que a eso venimos al mundo, jajaja.




Por si fuera poco con todo lo que ya les platiqué sobre comida, el taco de ojo, chicos y chicas ¡muuuy bien! Les digo que por comer, ¡no van a parar! :)  Iré subiendo más fotos pero están tan pesadas que se han tardado siglos en cargar. Mientras tanto, lo que subió, subió.

Por cierto, Aeroméxico muy bien eh! Su vuelo directo de 10 horas, bastante cómodo, su drink, su vino tinto, la comida no está mal, se ponen a ver la peli de su preferencia ¡y listo! 10 horas se van como agua entre las manos.

Como experiencia profesional y personal estoy muy complacida con este viaje y con todas las ganas de seguir siendo parte de un extraordinario equipo de trabajo y de una de las mejores empresas del mundo mundial.

Hasta aquí mi reporte, Joaquín…


¡Obrigado por toda São Paulo!

sábado, 11 de marzo de 2017

Ha sido una buena vida

Treinta y varios años…¡y los que falten! Por los personajes caídos durante la Guerra y los que están aún por venir

Estoy a 3 días de cumplir años y creo que esta situación de acercarme a los 40’s amerita una buena publicación en este espacio que tantas satisfacciones me ha traído. Qué bonito es cuando la inspiración llega a ti. Antes la gente me recomendaba escribir y a pesar de que me encanta simplemente, no podía. Ahora de pronto, las cosas brotan como por arte de magia. Hoy tuve una mañana muy bonita a lado de mi familia. Es maravilloso poder disfrutar de esos momentos que no sabes cuántas veces más vas a poder compartir. Como hace unos días la nostalgia me hizo parte de ella, recordando a una persona muy especial en mi vida, hoy que me encuentro a pocas horas de escuchar las campanas que anuncian que llegué a un año más de vida, me pareció justo y necesario hacer un homenaje a lo que he vivido hasta ahora; a los que han estado y se han ido, a los que espero que lleguen y a quienes están hoy día formando parte de mi entorno y han hecho de esta, “la Sunshine”, lo que es el día de hoy.

Las rupturas han sido parte habitual de mis días, en todos los sentidos…laborales, amistosas y amorosas desde luego. Una amiga hace unos días, después de leer mi blog me dijo: “¡Amiga mía…has vivido!”. Eso sencillamente me encantó. Decía Odin Dupeyrón en una gran obra de teatro que les recomiendo mucho, llamada “¡A Vivir!”, que es un buen síntoma que las cosas nos duelan, pues eso significa que realmente estamos VIVOS.


Y bien… ¿qué es lo que duele hasta el día de hoy, 11 de marzo del 2017? Bueno, quizás a la fecha, lo que sigue doliendo es la soledad. La soledad que se siente al no haber encontrado todavía a un cómplice de vida, a esa pareja con la que me he visualizado desde hace tanto tiempo y que de cierta forma había creído encontrar en personas equivocadas. Eso desde luego provoca tristeza y desilusión, sin embargo alimenta también ese deseo de hallar lo mejor. Y si lo mejor no ha llegado es una gran suerte que lo que se fue, se haya ido. Aunque es doloroso, hay personas a quienes no les corresponde estar en nuestra vida”. Odin Dupeyrón

Cuanto más pasan los años más complicado es involucrarse con la gente, en todos los ámbitos. Las amistades cambian, las rutinas cambian, las personas cambian, las empresas cambian. A esta edad (lo digo seriamente, sin considerarme ni tantito una anciana), las situaciones y experiencias que solías compartir con tus amigos, por ejemplo, ya no son las mismas. A muchos de ellos les cambia la vida antes que a ti y es complicado adaptarse a las nuevas circunstancias. La gente ya no se muestra ni tan disponible ni tan dispuesta como antes lo hacía, los tiempos se complican, las agendas dejan de cuadrar. Las redes sociales te confunden, dejas de ver a la gente durante periodos muy, muy largos, pero debido a que recientemente viste sus actualizaciones en Facebook piensas que los viste ayer. Y empiezan a marcarse distancias, sobre todo con aquellos que solían ser muy cercanos. Puede ser una transición dura y difícil pero probablemente, quiero pensar, necesaria. Para crecer, para evolucionar y para encontrar finalmente lo que tanto has buscado.

¿Quiénes se fueron? De estos últimos 2 años por lo menos puedo contarles rupturas difíciles e inesperadas: dos mujeres, a quienes consideré grandes y mejores amigas durante un tiempo, un patán enfermo que se hizo pasar por una pareja durante casi 2 años, un antiguo amor amigo, y en el lapso, otra serie de personas que en algún momento estuvieron muy presentes pero que ahora tienen hij@s, espos@s y/o compromisos que no les permiten agarrar la fiesta contigo cada 7 días, como antes lo hacían. Por los que ya no están o siguen estando pero no como antes, o los que afortunadamente permanecen, dedico estas lindas fotografías. De cualquier modo serán siempre parte de mi historia y por eso simplemente, ya se ganaron un lugar en mi pensamiento. Han sido tantos que espero no omitir a nadie, ¡tengo millones de fotos y recuerdos! Es realmente una bendición: he sido muy querida.















































































































































Tengo la gran fortuna de contar con una familia unida a pesar de todos sus problemas. Una familia que está conmigo siempre, que me respalda, me acompaña y que me ama. Una familia a quien he tenido la oportunidad de disfrutar, hacer reír y consolar en sus debidos momentos. No, no somos perfectos, pero en nuestra imperfección hemos hallado el modo de querernos y sobrevivir.

Tengo 2 hermosas perritas adoptadas con todo el amor del mundo, a quienes adoro, cuido y protejo y de igual forma me adoptaron, me aman y me protegen a mi. Simona y Lorenza son mis compañeras, amigas, mis pequeñas hijitas que todos y cada uno de mis días me demuestran el amor y el agradecimiento más puro y sincero que haya conocido. A quienes no tienen mascotas les digo sinceramente, con el corazón, que no hay nada más gratificante que llegar a tu casa y ver esas caritas de alegría y esas colitas moviéndose sin parar por la emoción de verte llegar. Los perros, señoras y señores, son seres supremos del cielo. Son ángeles, guías, amigos y motores indiscutibles de vida. Próximamente habrá una publicación especialmente dedicada a ellas.

Tengo salud, independencia, siempre me he sentido privilegiada porque las cosas indispensables en la vida, no me faltan. Tengo un trabajo que por primera vez, desde hace muchos años, me valora, me considera, me estimula y donde tengo muchas y visibles posibilidades de crecer. Y me voy a Brasil a demostrarlo dentro de una semana.

¿Qué está por venir? Pues en gran parte sé que eso depende de mí y creo también mucho que la vida nos compensa y nos premia por las cosas que hemos hecho bien durante el trayecto. Considero que este es el momento en que los deseos de tiempo atrás y los actuales están por materializarse, y que dentro de poco todo rendirá sus frutos. Que el tiempo de cosecha está muy cerca y que ahora estoy más lista que nunca para recibir y poder dar, merecidamente, todo lo que hay dentro de mí.

Hoy muchos ya no están, otros continúan y espero que sigan estando, y otros más llegarán ¡bienvenidos sean! Puedo decir, sin temor a equivocarme, que me siento lista para recibir lo que tal vez antes, inconscientemente y de manera equivocada, creía no merecer.

Si algo agradezco y me encanta de ser cómo soy es que siempre he encontrado la manera de que incluso las situaciones que deberían derrumbarme, me hagan más fuerte y más capaz. Hoy siento que puedo con todo y con todos, aprecio enormemente a mis aliados y espero con mucha emoción a todos los que están cerca de formar parte de mi universo. ¡Ha sido una vida completa! “Ha sido una buena vida”.


"El Sucio"

Regresando a las andadas... ¿Hace cuánto no tenían noticias mías? ¿Ya un buen rato, no? Pues he vuelto a desear contar novedades en e...