miércoles, 25 de enero de 2017

Identifica sociópatas


De mi relación con un sociópata: Apéndice


Tengo algo abandonado mi blog, no está bien pues bastante agradecida estoy de tener ya cerca de ¡¡400 visitas!! Muy bien, al parecer mi historia con un sociópata fue muy bien recibida. Como advertencia, como experiencia o solo como conocimiento de causa, sea cual sea la razón, para mí, el objetivo ha sido cumplido. Días después de haber publicado este escrito, más cosas sobre este individuo y su sucia y oscura historia salieron a la luz; resultó que la tal Lourdes Mendoza es una señora con 2 hijos ¡que cosa! Y entre otra de las novedades resultó que, a pesar de pregonar que ya no quería más hijos, fue capaz de hacerle creer a una chica que lo tendría cuando ella creyó estar embarazada (curiosamente la chava que él, descaradamente me dijo, había sido sólo un juego desde el principio y a la que fue capaz de terminar cobarde y ridículamente con un mensaje de whatsapp que decía "Shit happens"). No puedo decir que me sorprendieron estos sucesos porque ya cualquier cosa es posible con un enfermo de este nivel, sin embargo me generó ese sentimiento de “vas a pagar algún día por TODO”. Y si me lee, sabrá perfectamente que dentro de todo, me estoy quedando corta en la información que les he revelado hasta hoy. En fin, esa es tarea de la vida y la vida lo hace mejor que bien y mejor que uno mismo.
Este tema para mi ya está cerrado, sin embargo, por la atención y curiosidad que ha despertado la historia en varias personas que me han escrito, les voy a mencionar las características que pueden ayudarles a reconocer a un sociópata (a algún otro además de él). Mi experiencia personal es tan solo una entre un billón de cosas que pasan en el mundo, originadas la mayoría de las veces por trastornos mentales que ni idea tenemos que existen. ¿Más ejemplos que un Donald Trump o el reciente tiroteo en el colegio de Monterrey? Y millones más, del pasado y el presente. ¡Y esperemos que cada vez menos del futuro! Compartí hace poco en Twitter un artículo que me pareció bastante interesante, voy a dejarles el link aquí también por si les interesa leerlo. Es una entrevista con la madre de Dylan Klebold, uno de los jóvenes asesinos-suicidas de la masacre de Columbine:


El saber reconocer un trastorno mental no solo les cuidará de caer en manos de una pareja nociva que les deje una mala experiencia en el corazón, sino que puede prevenirnos de cosas mucho más delicadas, inclusive, de cuidarse de uno mismo (en caso de que los enfermos seamos nosotros). Es por eso que de corazón, tanto mi escrito anterior como éste, tienen el firme propósito de que la gente conozca, sepa y se cuide. Es importante señalar que la conducta sociopática se hereda fuertemente, así que, aguas con la infancia y el pasado de estos individuos.

Así que bueno, empecemos. Estas son algunas de las principales señales que les servirán para detectar Montoyas (perdón, sociópatas) en su camino:

·      Encanto superficial y buena "inteligencia"
·      Falta de fiabilidad.
·     Manipulación, les gusta tener el control de cada situación y se incomodan cuando están cerca de gente con personalidad fuerte. 
·      Falta de veracidad y sinceridad.
·      Falta de remordimientos y vergüenza.
·      Pocos amigos.
·      Comportamiento antisocial inadecuadamente motivado.
·      Falta de juicio y fracaso para aprender de la experiencia.
·      Egocentrismo patológico e incapacidad para amar.
·      Narcisistas.
·      Pobreza general en las principales reacciones afectivas.
·      Pérdida de entendimiento (conciencia de las situaciones).
·      Interacción anormal en las relaciones interpersonales.
·      Comportamiento fantástico e indeseable debido al alcohol o drogas, o a veces sin estos.
·      El suicidio raramente se lleva a cabo.
·      Vida sexual impersonal, trivial y mal integrada.
·      Egoísmo extremo.
·      Incapacidad para seguir un plan en la vida.
·      No acepta la responsabilidad y, en su lugar, culpa a otros.
·      Mienten sobre su pasado (hay que buscar incoherencias en sus historias).
·      Un sociópata podría fingir por ejemplo “ir al trabajo” todos los días, incluso si no lo tiene.

Y esta a continuación, es de verdad una super clave de cómo actúan estos desequilibrados, anoten bien:

“Puedes pensar en ellos como estafadores que siempre tienen una agenda secreta. Necesitan saber cómo cautivar a la gente para conseguir lo que quieren. Para avanzar en sus metas, primero tienen que mezclarse con la multitud, es decir, necesitan aprender a sonreír, saludar a las personas y hacer que se sientan cómodas”

Alguien me preguntó si era verdad que los sociópatas suelen ser muy atractivos, físicamente hablando. Lo único que atiné a responder fue “¿no viste las fotos?” Jajaja, no, para nada. Son personas comunes y corrientes, tal vez por ello deben esforzarse en parecer tan agradables y listas. Eduardo, por ejemplo, es un tipo con sobrepeso, la altura le ayuda a disimularlo, pero principalmente lo que más le ayuda, es su labia. Creo que en el fondo siempre se ha sentido inseguro, por esta y por muchas otras cosas. De aquí que esta frase me guste tanto: “A la persona que sufre un trastorno de personalidad no hay que mitificarla, hay que compadecerla”

Con estos datos ya se pueden dar una idea más que acertada de cuando alguien es un sociópata. Este tipo las tenía ¡todas!, sin embargo, yo desconocía lo que era esta enfermedad. Así que de ahora en adelante, por favor, que no les vean la cara de what. No hay excusa, no hay pretexto, infórmense, aléjense y cuéntenlo a quien más confianza le tengan.
Sigo dando consultas cuando me necesiten, jaja. ¡Gracias a todos por leerme!



No hay comentarios.:

Publicar un comentario

El fin de un sociópata

La muerte del sociópata: Cerrando el ciclo Este espacio fue abierto con la finalidad de contar mi historia a lado de un sociópata na...